Pintores de sombras

Ad Reinhardt, artista perteneciente a la Escuela de Nueva York, escribió en 1957 un manifiesto titulado “Doce reglas para una nueva academia”, en el que establecía las premisas necesarias para la creación artística pura.
El arte puro, según el artista, es un arte libre, intelectualizado, contemplativo, emancipado de la mera apariencia, que rechaza la naturaleza, lo autobiográfico y lo banal; técnicamente ausente de textura, dibujo, forma, bocetos, luz, espacio y tiempo, escala, movimiento, objeto o materia.
Propone un modelo artístico basado en la no-necesidad, en el que el elemento artístico se reduce al mínimo para lograr un máximo en el desarrollo plástico, orientado hacia la universalidad de la imagen pura. Sintetiza la multiplicidad de lo posible en la unicidad de lo factible. Menos es más.
Frente a la abstracción g"Abstracto rojo". óleo de Ad Reinhardtestual de Pollock, Tobey o De Kooning, se encuentran Mark Rothko, Clyfford Still, Barnett Newman y el propio Reinhardt con sus grandes áreas de color puro, casi monocromas, que envuelven al espectador. El objeto artístico abandona su pasividad, se convierte en un ente autónomo e interactúa con el sujeto, de igual a igual, buscando la sintonía mental o empatía. Theodor Lipps lo expresó en su teoría de la “einfühlung” de forma más gráfica al afirmar “Cuando observo una forma, estoy en el interior de esa forma. Y si la sensación es completa, estoy por completo dentro de la forma que observo.”

Rothko, Reinhardt, Still y Newman en su hallazgo del arte puro, liberan al objeto artístico del objeto mismo para quedarse con su sombra. Rechazan"Sin título" de Mark Rothko cualquier experiencia concreta que el objeto pueda transmitir, “saltan” por encima de él, niegan el espacio y se convierten en pintores de sombras. Sombras genéricas, universales, autónomas, sin referencia alguna al objeto ni a la luz que incide sobre él.
Rothko es un hacedor de sombras. Como si de un buen pintor de paredes se tratara, aplica tantas manos como sea necesario para crear sombras llenas de transparencias y matices, guardianas de una experiencia mística que se muestra en un ambiente silencioso, infinito y definido al mismo tiempo.
"Puerta hacia el río" de Willen De KooningTanto Clyfford Still como Barnet Newman ubican el objeto artístico en la cara oculta de la sombra. Manchas de colores oscuros que parecen haber sido rasgadas, literalmente arrancadas, para dejar pasar la luz en el caso de Still, frente a precisos cortes efectuados con líneas verticales luminosas sobre grandes áreas oscuras que, a modo de ranuras, permiten ver la luz en Newman.
La pintura contemplativa de Reinhardt no hace referencia a otra cosa que a la sombra misma. Obliga al espectador a involucrarse de lleno en lo que, a priori, parecen grandes campos monocromos, para descubrir zonas llenas de matices. La pupila, cerrada por la luz cegadora, debe abrirse para poder percibir en la sombra. Como el propio Reinhardt afirmaba en su manifiesto “El ojo es una amenaza para una visión clara”.

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2 pensamientos en “Pintores de sombras

  1. Hola Vitamina,
    Ya veo que sigues con el blog. Buena señal! Mira, te paso el nombre del libro de “WordPress” que te comenté. Está fenomenal y cuesta 20€.

    Yoani Sánchez “wordpress, un blog para hablar al mundo”

    bss
    Blanca M.

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