La importancia de la tipografía en los títulos de crédito (II)

Como ya dijimos, los títulos de crédito cinematográficos son pequeñas películas construídas con sonidos, música, imagen en movimiento, fotografía y elementos gráficos. Cuando su desarrollo se basa en la animación de elementos gráficos sencillos como la tipografía, el color o las formas planas, el ritmo y la composición ganan protagonismo, convirtiéndose en el eje principal en torno al cual van estructurándose los demás recursos expresivos.

La tipografía como elemento acumulativo. Mentiras piadosas. La isla del Dr. Moreau

La tipografía, al ser considerada como elemento visual, ofrece las mismas posibilidades compositivas que el punto, la línea o las formas básicas con una ventaja añadida, su capacidad comunicativa y las connotaciones que ella conlleva.

En Mentiras piadosas, las letras se organizan por acumulación, construyendo habitaciones, escaleras, bibliotecas… Los nombres de los profesionales del elenco del film se disponen a modo de libros, barandillas, butacas, percheros… Pequeños universos creados a base de palabras que existen sólo en la voz de quien los inventa y en los oídos del que escucha y los asume como verdaderos… Una hermosa metáfora visual de las mentiras que, en su manejo de las sombras como realidad, hace un guiño al mito de la caverna de Platón.

créditos finales de Mentiras piadosas
“Mentiras piadosas” de Diego Sabanés. Créditos de Juan Manuel Codó y Julián Martín.

La acumulación de elementos tipográficos en La isla del doctor Moreau hace referencia a la identidad confusa, el desequilibrio, la evolución y el cambio. Los rasgos de los tipos se prolongan dando lugar a nuevas versiones de la misma letra con atributos diferentes, alterando su equilibrio y convirtiéndola en un elemento más “salvaje” e inestable.
El ritmo al que suceden los cambios y cómo los nuevos tipos se incorporan al grupo de los ya modificados es intencionadamente irregular, frenético en ocasiones, lento en otras y siempre imprevisible e inarmónico. Una excelente muestra del poder expresivo de la tipografía creado por Kyle Cooper con unos magistrales créditos para un film de resultados mediocres.

créditos iniciales de La isla del doctor Moreau
“La isla del doctor Moreau” de John Frankenheimer. Créditos de Kyle Cooper.

Letras vivas. La pantera rosa. Monstruos, S. A. El mundo está loco, loco, loco.

Podríamos definir la “vivificación” de la tipografía como una personificación con la capacidad de moverse por medio de la animación, es decir, las letras pueden asumir cualidades gráficas para expresar conceptualmente lo que muestran formalmente y cinéticamente, a través del movimiento.

En los créditos de La pantera rosa, la tipografía se emplea como sustituto de objetos en movimiento basándose en la conexión que, lingüísticamente, mantiene con ellos o bien en función de la relación conceptual que la une al personaje que nombra. Otras veces, las letras adoptan un comportamiento subjetivo, con gestos y ademanes a través de los que interactúan con las imágenes de la animación. En ambos casos, el resultado es lúdico, con gran sentido del humor e impecable.

créditos iniciales de La pantera rosa
“La pantera rosa” de Blake Edwards. Créditos de Friz Freleng.

En Monstruos, S. A., las letras son colocadas por los “monstruos” de los créditos para formar el título del film, pero se “rebelan” con una “actitud” similar a la que veíamos en La pantera rosa.

créditos inciales de Monstruos, S. A.
“Monstruos, S. A.” de Peter Docter, David Silverman y Lee Unrick. Créditos de Susan Bradley.

¿De cuántas maneras puede estar loco el mundo? Es la pregunta que viene a la cabeza al ver estos créditos del maestro Saul Bass para El mundo está loco, loco, loco. En un derroche de imaginación, la tipografía muestra las diversas situaciones absurdas y cómicas que se van sucediendo en el film, unas veces como sustituto de imágenes en movimiento, otras representando a los protagonistas, sus vicisitudes y su lucha por llegar los primeros…

créditos iniciales de El mundo está loco, loco, loco
“El mundo está loco, loco, loco” de Stanley Kramer. Créditos de Saul Bass.

La tipografía como elemento conceptual. Habitación sin salida. Esfera.

Los elementos tipográficos pueden organizarse para mostrar visualmente un concepto o un símbolo que lo represente de manera más o menos metafórica.
Los recursos expresivos utilizados, en este caso, son variados: modificación de los rasgos de las letras, deformación de las mismas para adaptarse a formas o cuerpos geométricos, espacios internos y exteriores que se comportan como masa de los elementos tipográficos a veces y como espacio hueco otras.

La tipografía es la principal protagonista en los créditos de Habitación sin salida, una excelente muestra de la capacidad expresiva de los elementos tipográficos por sí mismos. Jugando con los cambios de jerarquía entre forma y fondo, el alargamiento de los rasgos de las letras y los efectos de zoom de apertura y de cierre combinados con giros que convierten los tipos en fondo y viceversa, se consigue transmitir la sensación de angustia, encierro y tensión que padecen los protagonistas del film. Con el toque inquietante del negro como background, cada nuevo título va enredándose en el anterior componiendo, entre todos, un laberinto que remarca el ambiente asfixiante que respira la película.

créditos iniciales de Habitación sin salida
“Habitación sin salida” de Nimród Antal. Créditos del equipo de Picture Mill.

Los créditos de Esfera oscilan en un medio acuoso, inconsistente e inseguro como el entorno en el que se mueven los protagonistas. La inquietante esfera en torno a la cual se desarrolla la acción, transforma la tipografía convirtiendo las letras en extrañas formas que se mezclan con grabados e ilustraciones antiguas de monstruos marinos y criaturas abisales. Los elementos tipográficos nos introducen en la alteración de la realidad y el desdoblamiento de personalidad que sufren los protagonistas a causa de un ente, poderoso y arcano, que habita en el espacio mítico ocupado por los monstruos en la mente humana.

créditos iniciales de Esfera
“Esfera” de Barry Levinson. Créditos de Kyle Cooper.

La tipografía interactúa con la línea, el grafismo o la ilustración. Atrápame si puedes. El circo de los extraños. Kiss Kiss Bang Bang. The number 23. Buried.

En ocasiones, la acción o el curso de los acontecimientos sobre los que se construye un film podría considerarse como una suma de peripecias que van tomando giros inesperados. El protagonista se envuelto en persecuciones, cambios profundos en su modo de vida, asesinatos, chantajes, etc.
Uno de los recursos expresivos empleados en los títulos de crédito para introducir al espectador por estos vericuetos es lograr que la tipografía interactúe con las ilustraciones, la línea o el grafismo.

En Atrápame si puedes, los rasgos de las letras se prolongan para formar elementos (asientos, escaleras, farolas) que se integran perfectamente en las ilustraciones. De modo similar, el protagonista adopta distintas identidades que le permiten camuflarse, mezclándose con el entorno y despistar a su perseguidor. El ritmo visual, marcado por los rasgos alargados de los tipos, unido a la música de John Williams, introducen al espectador en el tono y el ritmo de desarrollo del film.

Créditos iniciales de Atrápame si puedes
“Atrápame si puedes” de Steven Spielberg. Créditos de Kuntzel + Deygas.

Los créditos de El circo de los extraños constituyen una pequeña joya audiovisual. Basados en las sombras chinescas y el teatro de sombras, hacen referencia al mundo onírico, a la capacidad de mutar adoptando nuevas identidades, a la deformación de la realidad para dar paso a un mundo alternativo habitado por criaturas que “viven en el lado oscuro”, como sombras o proyecciones de algo palpable.
La tipografía conecta este mundo de sombras con la acción del film, enredándose en los grafismos de las telarañas, en las redes de letras ataúdes, en los hilos que mueven los títeres de los protagonistas, tornándose en imagen a veces y volviendo a ser letra de nuevo.
El ritmo visual es de fundamental importancia, con una cuidada composición de los elementos aderezada con efectos zoom de acercamiento y alejamiento.

créditos iniciales de El circo de los extraños
“El circo de los extraños” de Paul Weitz. Créditos de Paul Weitz y Garson Yu.

Los créditos de Kiss Kiss Bang Bang y The number 23 tienen en común el empleo de una tipografía propia de máquina de escribir en clara referencia a la componente literaria que forma parte del argumento de ambos filmes.

créditos iniciales de Kiss kiss bang bang
“Kiss Kiss Bang Bang ” de Shane Black. Créditos de Danny Yount.
créditos iniciales de The number 23
“The number 23” de Joel Schumacher. Créditos de Imaginary Forces.

En Kiss Kiss Bang Bang, la utilización de dos tipografías distintas marca el antes y el después en el desarrollo de la acción para el protagonista. Primero, una de palo seco va interactuando con las ilustraciones de los lugares que atraviesa en su huída como delincuente y luego, una mecanografiada, mezclada con manchas de sangre, en su papel de detective cinematográfico que se ve obligado a investigar un asesinato real.

Los títulos de crédito de Buried son un ejemplo de cómo conseguir un excelente resultado con economía de recursos expresivos y monetarios.
La música magistral de Víctor Reyes introduce al espectador en el ambiente opresivo, inquietante y estresante del film. El ritmo y la composición de los elementos gráficos y tipográficos son fundamentales para expresar visualmente la acción. Como si descendieran en un ascensor, los textos van apareciendo entremezclándose con la línea que va marcando la dirección junto con las imágenes, acotadas en formas rectangulares como el ataúd que encierra al protagonista.
Los grafismos van sumergiéndose y alargándose a modo de raíces, cada vez más enterradas, que van dando al espectador las pautas de la trama.

créditos iniciales de Buried
“Buried ” de Rodrigo Cortés. Créditos de Royal Cow.

Enlaces recomendados:
http://www.dcine.org/titulos-de-credito
http://www.artofthetitle.com/
http://watchthetitles.com/
http://www.titulosdecredito.org/

La expresividad en tipografía (II)

Las letras se manifiestan mediante aspectos formales que las definen. Las cualidades de las líneas de su dibujo, los espacios internos y externos que interactúan con su diseño o la sonoridad del tipo con la que comunican su mensaje, regulan el nivel de energía que trasmiten y el ritmo del desarrollo que las modela.

Además de estar dotadas de expresividad gráfica, se unen entre sí para formar palabras.  Es decir, son unidades mínimas que, juntas, asumen la responsabilidad de crear conjuntos trasmisores de información conceptual.

Si a las posibilidades formales unimos los recursos conceptuales, obtenemos múltiples opciones de expresión gráfica.

Personificación tipográfica

Las letras de una palabra pueden modificarse o sustituirse por símbolos tipográficos o por otras letras que describan visualmente el concepto que encierra dicha palabra.

Equitono

O sonido visual. Las letras, las palabras, las frases y los símbolos tipográficos pueden componerse en el espacio de la página para que produzcan un sonido visual que interprete la personalidad del sujeto. El equitono establece una relación entre la tipografía y el sonido que “determina el género, el énfasis, la intensidad, el movimiento, la rapidez y la personalidad”, según Martin Solomon.

equitono_romper equitono_globo equitono_jazz

La personificación y el equitono son recursos tipográficos sumamente útiles en el proceso de creación de imagotipos (logotipos). Conceptualmente, aúnan características susceptibles de definir la personalidad de una empresa o entidad (equitono) y asimismo pueden describir visualmente su filosofía a través de la personificación de su denominación comercial.

Retrato tipográfico

Consiste en crear retratos utilizando letras, palabras o frases. Para ello, se modifican el tamaño, el espaciado, la orientación, el peso del tipo y las fuentes empleadas, adaptándolas a las formas y los volúmenes del rostro como si de la piel se tratara. Aunque los resultados son visualmente espectaculares, su expresividad es meramente formal.

Personalmente, prefiero esta otra versión de ¿retratos tipográficos? Aunque son más elementales, están dotados de la capacidad de contar historias y envueltos en una poética realmente sorprendente. ¡Menos es más!

“Letritos”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 9 años.

Texto como textura

El texto puede utilizarse para texturizar superficies, objetos y elementos gráficos. Existen dos posibilidades:

– El empleo de las letras como unidades constitutivas de la retícula que define la textura (como si de un tejido tipográfico se tratara).

– La utilización de texto, palabras o letras sueltas para constituir formas definidas.

“Staircase”. Dibujo a tinta. 102×72 cm. Thomas Broomé

Letras vivas

Si la personificación dota a las letras de cualidades gráficas para definir conceptualmente lo que muestran formalmente, la vivificación les confiere, además,  la capacidad de moverse por medio de la animación. Existen varios formatos que utilizan este recurso: cabeceras de programas televisivos, vídeos corporativos, títulos de crédito cinematográficos …

El graffitti

El término graffitti proviene de la palabra griega graphein que significa escribir. Es un medio de expresión gráfica que utiliza como soporte una gran variedad de superficies urbanas (muros, mobiliario urbano, trenes, etc.). Aunque los graffiteros incluyan imágenes en sus obras, el origen del graffitti está en las letras, firmas dibujadas en una pared.

Los primeros “tags” o firmas fueron elementos gráficos sumamente sencillos, por la ausencia de referencias previas y por la limitación de los materiales empleados. La evolución hasta los graffittis actuales pone de manifiesto una tendencia hacia la complejidad y el virtuosismo. Diseños impactantes, capaces de atrapar la atención durante un instante desde la ventanilla de un tren en marcha.

Desde el punto de vista tipográfico, se trata de la evolución de las letras como unidades constitutivas de palabras a elementos gráficos, simbólicos y conceptuales, dotados de una expresividad cercana, en ocasiones, al expresionismo abstracto.

graffitti