Postales orgánicas III

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Henry Moore. “Óvalo con puntos”. Bronce. 332 cm. The Henry Moore Foundation.

¿Existe mayor soledad que la de un punto ovalado?
Ovalado sí.
Un punto redondo nunca está solo. Es estable, funcional, equilibrado, siempre es requerido para dar sentido a lo que se dice, a lo que se escribe. Separa frases, diferencia párrafos e incluso posee la potestad de decir “hasta aquí hemos llegado, se acabó”. También puede asociarse con otros como él para llamar la atención sobre lo que viene a continuación o para dejar las cosas en suspense…
El punto ovalado posee carisma, originalidad, personalidad, es un espíritu crítico, inestable. ¿Quién quiere acercarse a alguien así? Alguien mediocre no, desde luego. Alguien brillante, quizás, si tiene la capacidad de compartir.
El punto ovalado puede salir de su solipsismo si deja sus lamentaciones y actúa, incorporando a su personalidad cualidades del punto redondo y empatiza con él. ¿Qué hubiera ocurrido si aquella célula eucariota primigenia se hubiera dedicado a fagocitar a todas las que la rodeaban en lugar de asumirlas en simbiosis y avanzar hacia nuevos organismos?