La expresividad en tipografía (I)

Es notable la curiosidad que despiertan las letras en la etapa infantil, sobre todo en el período anterior a la iniciación a la lectura. Esas formas tan definidas, tan distintas emanan belleza y simbolismo y nos permiten, ya entonces, intuir su calidad de objeto valioso y reverenciado. Después, cuando aprendemos a leer, olvidamos su carácter simbólico, dejan de ser un tesoro misterioso y nos adentran en el campo del conocimiento, reforzando nuestra autoestima a medida que avanzamos en la lectura.

A partir de esa iniciación, gran cantidad de letras incluídas en logotipos de distintos productos y empresas pasan a formar parte de los imborrables recuerdos de nuestra infancia. ¿Quién no se acuerda de las letras festivas de aquel refresco que aparecían entre dos mitades de una naranja? ¿o de aquellas que dibujaban ColaCao sobre un bote amarillo cada desayuno? Recuerdo unas de gran tamaño ubicadas en zonas no edificadas para ser vistas desde el aire, anunciando una bebida (ligeramente amarga se leía en la etiqueta) basada en el jugo de alcachofa. También aparecen nítidas en mi memoria aquellas inquietantes letras en bloque del antiguo logotipo de rtve que evolucionaron a otras de líneas más fluídas en las que la e parecía sonreir.

¿Por qué el diseño de estas tipografías ha perdurado en el recuerdo? Es sencillo, guardan una relación afectiva con las vivencias infantiles de una generación. Lo que quizás no resulte tan evidente es que, además, expresaban lo que debían decir con el tono de voz adecuado al producto que representaban y al consumidor al que iba dirigido. Es decir, la forma, tamaño, grosor, ritmo, textura y espacio les aporta una “personalidad” que las define, las identifica y las convierte en aptas para tal o cual función.

Niveles de energía

Las letras conquistan su territorio en función de la relación entre espacio y forma (o masa) y de la línea como elemento que define espacios. Las letras se asientan en el espacio para desarrollar su grosor y su perfil. El peso (o grosor) de la letra viene dado por el espacio que es capaz de absorber o de mover. En las tipografías de mayor gordura, la masa puede llegar a superar visualmente la percepción del espacio, convirtiéndose éste en forma y apreciándose la masa como una superficie negativa o como espacio. Es decir, las letras Bold y Demi poseen un nivel de energía mayor en cuanto que pueden llegar a neutralizar los huecos creados entre sus volúmenes. A medida que adelgazan para convertirse en Regular o Light toman importancia los espacios exteriores e internos que las rodean, ganando fuerza frente a las formas que pierden rotundidad, se vuelven más fluidas. Musicalmente hablando, pasarían de la gravedad del contrabajo a la agudeza del violín.

forma_anula_espacio forma_poco_espacio equilibrio_forma_espacio predominio_espacio_forma
Relación cambiante entre espacio y masa en función del grosor de la tipografía.

Otro factor relacionado con el espacio y la masa que influye en el nivel de energía de los tipos es el valor tonal. En tipografía no existe el gris en el sentido literal del término, pero se pueden lograr distintos efectos tonales modificando el espaciado entre caracteres, palabras y líneas, así como el estilo de los tipos. El blanco del papel actúa como pigmento aclarador, de modo que si el espaciado se reduce, la composición tipográfica se verá más oscura. Si, por el contrario, crece, adquirirán importancia las formas huecas definidas entre las masas de los tipos.

composición_tipográfica_Baskerville composición_tipográfica_Garamond
composición_tipográfica_Century composición_tipográfica_Book composición_tipográfica_Helvética

La línea, por su parte, dibuja formas y acota espacios. Expresa movimiento, continuidad, dirección y dinamismo. Puede definir espacios abiertos o cerrados. En un espacio cerrado se genera una energía de oposición hacia la línea que lo delimita en forma de fuerzas centrífugas (hacia afuera). A su vez, el espacio exterior que la envuelve se opone con fuerzas centrípetas (hacia dentro) de menor intensidad. Por el contrario, cuando la línea no encierra un área interna, todas las fuerzas que confluyen hacia ella tienden a anularse mutuamente, equilibrándola.

Las letras se ven afectadas, asimismo, por las fuerzas que influyen en las líneas de su diseño. Martin Solomon en su libro “El arte de la tipografía” define las fuerzas o tensiones asociadas a cada letra:

Líneas_de_energía_en_los distintos tiposPuede resultar algo abstracto “entender” la energía generada por las fuerzas direccionales de las líneas de las letras. Para ello, en lugar de ver los tipos como unidades constitutivas de palabras, como signos lingüisticos, imaginemos que son elementos gráficos en movimiento dotados de un ritmo de desarrollo propio, modelados por las fuerzas direccionales de las líneas que los dibujan.

Bibliografía: Solomon, Martin. “El arte de la tipografía”. 1988. Tellus, S. A.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s