El cartel de cine, soporte publicitario y vehículo de emociones

“Suceden cosas interesantes cuando el impulso creativo se cultiva con curiosidad, libertad e intensidad.”

Saul Bass

lineas

El cartel es una pieza visual concebida para transmitir una información con el objetivo de llegar a un número elevado de receptores de manera instantánea. Cumple una funcionalidad múltiple:

  • Comunicativa.- Tiene una función informativa clara y directa.
  • Exhortativa.- Tiene en cuenta las características del público al que va dirigido.
  • Icónica.- Por su simplicidad y capacidad comunicativa adquiere la categoría de símbolo visual.

En el momento que el cartel intenta captar la atención del observador y atraerlo hacia su contenido, se convierte en un soporte publicitario. Su existencia depende de su capacidad para comunicar de manera efectiva, despertar la curiosidad del receptor del mensaje y crear una necesidad con respecto a su contenido informativo. Debe satisfacer tres principios básicos de cualquier elemento o campaña publicitaria:

  • Creatividad.- Está orientada a la creación de una expectativa capaz de captar la atención del público por medio de un concepto original. Esta idea deberá, además, sintonizar con el espectador y ser comunicada de manera poco habitual.
  • Notoriedad.- La consecución de un concepto creativo que empatice con el público y se comunique de manera sorprendente, convertirá ese elemento publicitario en algo relevante, famoso, que está en boca de todos y le proporcionará notoriedad.
  • Perdurabilidad.- La notoriedad consigue que la campaña publicitaria adquiera relevancia pública y construye un recuerdo que perdura en la memoria del espectador.

El cartel cinematográfico

Un buen cartel de cine debe captar la atención del observador y comunicar de un golpe de vista la esencia y el tono de la película que anuncia. Debe atrapar al espectador, despertar su interés y “conquistar” su voluntad para que desee asistir a la proyección del filme.

Para conseguirlo, deberá sintetizar el lenguaje cinematográfico, que se nutre de movimiento, espacio y tiempo, en imagen estática, color, signos y símbolos.

Además de ser creativo, notorio y memorable, el cartel cinematográfico se comunica con el espectador a dos niveles:

  • Denotativo, hace referencia al contenido objetivo del filme, es decir, la trama o argumento.
  • Connotativo, transmite el contenido subjetivo vinculado al modo en el que se cuenta la historia, los sentimientos que comunica o despierta, el tono y el ambiente en el que se desarrolla la narración.

Los dos aspectos van unidos en el mensaje que el cartel difunde. El receptor percibe el conjunto, aunque sabe disociar perfectamente el argumento de la manera en la que está contado, si el cartel está bien realizado, y decidir si el filme le interesa o no, basándose en esa informción.

Los elementos básicos de carácter plástico a través de los que se expresa el cartel son: la composición, la imagen, el color y la tipografía.

La composición

Hace referencia al modo en el que se disponen los distintos elementos constitutivos del cartel (imagen, título, texto, color..) para lograr una ordenación de lectura que proporcione una visión de conjunto organizada, sencilla, capaz de transmitir el mensaje del filme con claridad.

La composición es el recurso más adecuado para comunicar conceptos. Dinamismo, desequilibrio, tensión, tranquilidad, etc. quedan reflejados en el cartel en función de la jerarquización asignada a cada línea y espacio de su diagrama estructural. Esta organización se comporta como un esqueleto que sirve de soporte a los restantes elementos expresivos, resaltando algunos y dejando otros en un plano de menor importancia.

composicion
“Gravity”, dirigida por Alfonso Cuarón.
“La joya de la familia” (The family Stone), dirigida por Thomas Bezucha.
“Plan de escape”, dirigida por Mikael Håfström.
“La semilla del diablo”, dirigida por Roman Polanski.
“Match point”, dirigida por Woody Allen.

La imagen

Si la composición sintetiza el filme en un concepto que queda sugerido en el cartel cinematográfico, la imagen posee la fuerza necesaria para captar la atención del observador. Accede a su memoria y forma un recuerdo que le permitirá identificar la película en cualquier situación.

Las imágenes elegidas deben manifestar el tono en el que se narra la historia y, en colaboración con el color, mostrarán el universo connotativo de los personajes y su entorno.

 la_imagen
“Perros de paja”, dirigida por Sam Peckinpah.
“La vida es bella”, dirigida por Roberto Benigni.
“Melancolía”, dirigida por Lars von Trier.
“Premoción”, dirigida por Mennan Yapo.
“Shame”, dirigida por Steve McQueen.
“Batman begins”, dirigida por Christopher Nolan.

El color

Es el vehículo en el que viajan los sentimientos. Amor, odio, rencor, amistad, tristeza, melancolía, venganza se hacen visibles en el cartel cinematográfico por medio del color.

En los carteles más minimalistas, el color inunda al espectador con toda su fuerza expresiva, haciéndole partícipe del componente emotivo. En los que basan su poder de comunicación en la imagen, el color matiza el significado de la misma y define el ambiente que envuelve el filme. En otras ocasiones, el cartel es el resultado de la interacción del color con elementos gráficos como líneas, planos o formas planas con el objetivo que transmitir una sensación física, perceptiva, fundamental para la comprensión de la trama.

el_color
“Moulin rouge”, dirigida por Baz Luhrmann.
“El imperio del sol”, dirigida por Steven Spielberg.
“Anatomía de un asesinato”, dirigida por Otto Preminger.
“Mi vida sin mí”, dirigida por Isabel Coixet.
“Azul”, dirigida por Krzysztof Kieslowski.
“Sexo en Nueva York”, dirigida por Michael Patrick King.

La tipografía

Es el elemento formal capaz de dotar a las letras de personalidad gráfica. Las características lineales de su dibujo, el peso del tipo que marca su sonoridad, así como el modo en el que su diseño interactúa con el espacio donde se asientan, definen su nivel de energía gráfica y sus posibilidades de desarrollo visual. Por eso, al unirse formando palabras pueden transmsitir información conceptual asociada a objetos, seres, sentimientos, sensaciones.

La tipografía permite que el espectador asimile, tanto a nivel connotativo como denotativo, el mensaje del filme incluido en el mensaje literario del cartel cinematográfico. Transmite el concepto visual al igual que los demás elementos gráficos, por lo que debe mantenerse en coherencia con ellos en cuanto a sensaciones, sentimientos, temática.

La tipografía es una combinación permanente de apariencia estética, función práctica y expresividad connotativa.

la_tipografia
“Inteligencia artificial”, dirigida por Steven Spielberg.
“Big fish”, dirigida por Tim Burton.
“Parque Jurásico”, dirigida por Steven Spielberg.
“West side story”, dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins.
“Manhattan”, dirigida por Woody Allen.
“El padrino”, dirigida por Francis Ford Coppola.

La repetición en el cartel cinematográfico

A pesar de que el cartel de cine debe reflejar la película que anuncia de manera creativa por medio de un concepto original, existen varios ejemplos en los que parece haberse olvidado esta máxima.

Aunque es cierto que el color es un potente vehículo de expresión de sentimientos y sensaciones, no por ello las películas de un determinado género han de darse a conocer con un cartel que exhiba el mismo matiz cromático.

carteles_amarillos
“Pequeña Miss Sunshine”, dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris.
“Una mamá en apuros”, dirigida por Katherine Dieckmann.
“Kiss kiss bang bang”, dirigida por Shane Black.
“El rey de California”, dirigida por Mike Cahill (II).
“The Lottery”, dirigida por Madeleine Sackler.

El amarillo es extrovertido, desenfadado, suena a toque de trompeta y a mañana divertida. Sin embargo, no es exclusivo de comedias o filmes de corte independiente. No debería utilizarse como color-comodín, ya que posee otra vertiente más oscura, asociada a la envidia, los bajos instintos, el crimen y la cobardía.

carteles_amarillos_alternativos
“Kill Bill (vol. I)”, dirigida por Quentin Tarantino.
“Cielo amarillo”, dirigida por William A. Wellman.
“Taxi driver”, dirigida por Martin Scorsese.
“Inferno: A Linda Lovelace Story”, dirigida por Mathew Wilder.
“Blow up (Deseo de una mañana de verano”, dirigida por Michelangelo Antonioni.

Existen otras posibilidades muy interesantes para las comedias, basadas en una buena elección de la imagen y en la incorporación de elementos gráficos e ilustraciones.

comedias
“Granujas de medio pelo”, dirigida por Woody Allen.
“La boda de Muriel”, dirigida por P. J. Hogan.
“Atraco a las tres”, dirigida por José María Forqué.
“Amigos”, dirigida por Borja Manso.
“El mundo está loco, loco, loco”, dirigida por Stanley Kramer.
“Odette, una comedia sobre la felicidad”, dirigida por Eric-Emmanuel Schmitt.

Sugerir una imagen que infunda temor es relativamente sencillo. Existe un amplio imaginario formado por monstruos, deformidades, ojos diabólicos, montaje de miembros imposibles, fantasmas y seres de ultratumba, capaz de conectar con los temores individuales que forman parte del inconsciente colectivo.

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“Noche de miedo”, dirgida por Craig Gillespie.
“La dama de negro”, dirigida por James Watkins.
“No es país para viejos”, dirgida por Joel y Ethan Coen.
“El cabo del miedo”, dirigida por Martin Scorsese.
“Más allá del miedo”, dirigida por Rubi Zack.

Estas imágenes resultan insuficientes cuando el terror es un concepto, una situación o un estado de la mente, en cuyo caso es preciso generar un potente concepto visual que sintetice el peligro, la angustia, el temor, capaz de sintonizar con el espectador y hacerle partícipe de lo que le espera.

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“El caballero oscuro”, dirigida por Christoper Nolan.
“La naranja mecánica”, dirigida por Stanley Kubrick.
“El silencio de los corderos”, dirigida por Jonathan Demme.
“Hard Candy”, dirigida por David Slade.
“Alien”, dirigida por Ridley Scott.

Cuando el cartel se nutre de estereotipos y tópicos con el fin de justificar un género cinematográfico, el resultado visual produce en el observador la sensación de que existen varias películas con el mismo cartel. El género de acción es muy proclive al estereotipo debido, en parte, a los prejuicios que “supuestamente” definen al espectador seguidor de estos filmes.

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“Tokyo Drift”, dirigida por Justin Lin.
“Bangkok dangerous”, dirigida por Oxide Pang Chun y Danny Pang.
“Transporter”, con guión de Luc Besson.
“The cold flame”, dirigida por Shupeng Yang.
“La jungla de cristal 2″, dirigida por Renny Harlin.

Si el cartel se aleja de los caminos trillados, los supera y se desarrolla buscando la grandeza del filme, en lugar de la espectacularidad, el resultado es de coleccionista.

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“Celda 211″, dirigida por Daniel Monzón.
“Pacific Rim”, dirigida por Guillermo del Toro.
“Malas calles”, dirigida por Martin Scorsese.
“El hombre de acero”, dirigida por Zack Snyder.
“Capitán América y el soldado de invierno”, dirigida por Anthony y Joe Russo.

Películas míticas de los años dorados de Hollywood continúan siendo un ejemplo gráfico a seguir, imitado por filmes posteriores e incluso actuales. Se importan del pasado los esquemas comportamentales y actitudes por medio de imágenes que muestran al espectador cómo es la relación entre los protagonistas y la ubicación del personaje en el entorno del argumento. Todo ello manifiesta el tono de la historia y el género en el que se enmarca la película.

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“La costilla de Adán” (1949), dirigida por George Cukor.
“Love Story” (1970), dirigida por Arthur Hiller.
“Pretty woman” (1990), dirigida por Garry Marshall.
“Cómo perder a un hombre en 10 días” (2003), dirigida por Donald Petrie.
“Sin reservas” (2007), dirigida por Scott Hicks.
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“El dorado” (1966), dirigida por Howard Hawks.
“Quiz show” (1994), dirigida por Robert Redford.
“Cara a cara” (1997), dirigida por John Woo.
“Hard Rain” (1998), dirigida por Mikael Salomon.
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“Un paseo bajo el sol” (1945), dirigida por Lewis Milestone.
“Le llaman Bodhi” (1991), dirigida por Kathryn Bigelow.
“City of Angels” (1998), dirigida por Brad Silberling.
“Creation. La duda de Darwin” (2009), dirigida por Jon Amiel.
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“Gilda” (1946), dirigida por Charles Vidor.
“Niebla en el alma” (1952), dirigida por Roy Ward Baker.
“Este hombre es peligroso” (1953), dirigida por Jean Sacha.
“Desayuno con diamantes” (1961), dirigida por Blake Edwards.
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“Casablanca” (1942), dirigida por Michael Curtiz.
“Grease” (1978), dirigida por Randal Kleiser.
“Elegir un amor” (1991), dirigida por Joel Schumacher.
“Siempre queda el amor” (1998), dirigida por Forest Whitaker.
“Crepúsculo” (2008), dirigida por Catherine Hardwicke.

Cabe preguntarse hasta qué punto la repetición de esquemas compositivos, estereotipos humanos y la identificación de determinados colores con ciertos géneros cinematográficos son fruto de un idioma gráfico asignado convencionalmente para definir el corte del filme o responden a la ausencia de creatividad.

El cine es, en parte, reflejo de experiencias vitales y la vida es imprevisible y sorprendente. El cartel es la síntesis del filme en dos dimensiones debe, por tanto, traducir esa variedad de manera que resulte atrayente y original para el espectador. Creer otra cosa es, en mi opinión, poner en duda su inteligencia y su sensibilidad.

Enlaces recomendados:
http://www.saulbassposterarchive.com/
El cine y Saul Bass
Ranking de películas con mejores carteles, según filmaffinity.
Los 30 mejores posters de películas de la historia, según paredro.com
http://misswasabi.com/ (página oficial de Isabel Coixet)
http://www.woodyallen.com/ (página oficial de Woody Allen)
10 carteles de cine reinterpretados por artistas.
Simbología del color
http://jeromerobbins.org/

La tipografía como imagen

Ciudad de letras
“Ciudad de letras”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.

Las letras son unidades mínimas de información dotadas de un poder simbólico fuertemente asentado en nuestra memoria por el aprendizaje. Como elementos, se unen para formar conjuntos más complejos, capaces de trasmitir información conceptual asociada a objetos, seres, sentimientos….

Las letras se expresan mediante aspectos formales que modelan su “personalidad gráfica”. Las características lineales de su dibujo, el peso del tipo que marca su sonoridad, así como el modo en el que su diseño interactúa con el espacio donde se asientan, definen su nivel de energía gráfica y sus posibilidades de desarrollo visual.

Cada tipografía aprovecha de diferente manera estas cualidades formales. El modo en que se combinan entre sí, proporciona un amplio abanico de modelos de expresión, muy útiles para representar visualmente cualquier modelo de comunicación o de empresa.

La tipografía puede comportarse como una imagen gracias a los atributos formales que definen su personalidad gráfica. Separados del componente informativo del lenguaje, los tipos quedan liberados de su función lingüística, convirtiéndose en una representación visual de sí mismos con un significado connotativo asociado.

Dentro de las posibilidades que ofrece la tipografía como imagen tenemos:

  • Logos tipográficos
  • Letras como “ladrillos” gráficos
  • Letras como escultura
  • Letras como elementos arquitectónicos
  • Alfabeto fotográfico

Logos tipográficos

En ocasiones, la identidad visual de una empresa o una institución se basa, exclusivamente, en un logo tipográfico. En este caso, la personalidad gráfica de la tipografía elegida deberá definir la personalidad corporativa de las mismas. Las líneas, sonoridad, color y energía de las fuentes trasmitirán a qué se dedican y de qué manera lo hacen, ayudando a construir la imagen corporativa.

Logo IBMLogo UNEDLogo IKEA
Logo ANAYALogo CartierLogo ZARA

El logo de IKEA utiliza una tipografía en bloque que transmite estabilidad y resistencia en clara referencia al mobiliario modular que comercializa la empresa. El empleo del amarillo y el azul guarda relación con los colores de la bandera sueca, su país de origen.
Las letras de IBM quedan definidas por líneas horizontales de color azul, que hacen referencia a su actividad informática y aligeran el peso de los tipos. El serif de los mismos acentúa la sensación de estabilidad.
La identidad corporativa de la UNED es sobria como corresponde a una institución pública. La tipografía es fina y de carácter moderno con un toque tecnológico. Sus trazos recuerdan a libros vistos de perfil, imagen adecuada para una entidad que se dedica a la enseñanza.
La editorial ANAYA juega también con la referencia a los libros desde un punto de vista menos sobrio. El tono gris corporativo junto con los tipos finos, angulares y esquemáticos marcan su orientación hacia la multimedia y el software.
Cartier, símbolo del lujo y la calidad exquisita, cuenta con una tipografía caligráfica, refinada, de trazos armónicos que comunica perfectamente la imagen de la marca.
La marca ZARA emplea una tipografía de corte clásico, con serif, en una versión ligeramente engrosada, con alternancia de trazos finos y gruesos. Cuidada, pero no lujosa.

Letras como “ladrillos” gráficos

Las letras pueden funcionar como piezas de construcción de imágenes gráficas. Jugando con el tamaño de los tipos, el peso, el color, la posición en el espacio y la orientación se obtienen composiciones tipográficas de caracteres unidos entre sí para formar personajes, animales, objetos, situaciones, seres sorprendentes….

cara tipográfica pato tipográfico ornitorrinco tipográfico cara tipográfica expresiva

La composición tipográfica resulta muy atractiva en su realización, ya que permite explorar las distintas posibilidades de construcción de una manera lúdica. Fácilmente, se obtienen resultados muy expresivos con una sencillez de medios asombrosa. Tanto es así, que podría elaborarse un alfabeto icónico de símbolos, formado por pictogramas tipográficos.

paraguas de letras antifaz de letras helado de letras
“Paraguas”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.
“Antifaz”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.
“Cucurucho de pistacho”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.
escalera de letra cara barbuda de letras cohete de letras
“Escalera”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.
“Peludo y barbudo”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.
“Cohete”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 10 años.

Letras como escultura

La tipografía puede salir del soporte plano del papel impreso y convertirse en un objeto tridimensional. Las letras se transforman, entonces, en elementos escultóricos susceptibles de unirse formando palabras. El sentido de estas palabras va más allá del significado objetivo que aparece en el diccionario. La descontextualización, la interacción con el entorno nada habitual en el que se ubican, así como la mirada subjetiva del espectador, sustituyen la definición objetiva por una significación connotatitva, expresiva que apela a la intervención activa del observador.


Motion graphics con trabajos recientes de Bianca Chang

Fall. Petar Pavlov Fur. Petar Pavlov Peel. Petar Pavlov
Petar Pavlov. “Fall”. Type as imagen.
Petar Pavlov. “Fur”. Type as imagen.
Petar Pavlov. “Peel”. Type as imagen.
Consume. Nicole Dextras Truth. Nicole Dextras View. Nicole Dextras
Nicole Dextras. “Consume”. Tipografía de hielo coloreado.
Nicole Dextras. “Truth”. Tipografía de hielo coloreado. Nicole Dextras
Nicole Dextras. “View”. Tipografía de hielo. Nicole Dextras
GIJ MIJ HIJ ZIJ JIJ WIJ. Mark Ruygrok Waar het is. Mark Ruygrok Somewhere. Mark Ruygrok
Mark Ruygrok. “GIJ MIJ HIJ ZIJ JIJ WIJ”. (2002). Deventer.
Mark Ruygrok. “Waar is het / is het waar (where is it / is it true)” (1999). Amersfoort.
Mark Ruygrok. “Somewhere”. (2003). Dar Es Salam. Tanzania.

Letras como elementos arquitéctonicos

Desde la antigüedad las letras han estado presentes en la arquitectura con una función principalmente informativa, descriptiva o de señalización. Aunque la tipografía como tal no apareció hasta Guttenberg, el primer intento de regularidad formal de los tipos se produce mucho antes, en las inscripciones lapidarias. Después de años de desarrollo en los que cada época se asocia a una o varias tipografías que la definen, las posibilidades de uso y expresión son casi infinitas.

Read your bookcase Mobiliario tipográfico Mobiliario tipográfico 2

Our garden. Proyecto Dream ParkLa tipografía continúa ejerciendo su función informativo-descriptiva, aunque no exclusivamente. Establece contacto con el observador o usuario proporcionándole datos del edificio, tienda, institución… Le informan de la actividad a la que se dedican, trasmiten la filosofía de la empresa e intentan comunicarse con el receptor contactando con él a través de la personalidad gráfica de los tipos y del significado de las palabras. La tipografía posee la capacidad de difundir ideas, conceptos relativos a la imagen corporativa de la entidad y, al mismo tiempo, servir de barandilla, asiento o separar espacios.

Biblioteca de Cieza Farmacia Clavel

Alfabeto fotográfico

En ocasiones, la imagen se revela como punto de partida para la construcción de elementos tipográficos. Esta vía pone de manifiesto la agudeza del fotógrafo a la hora de encontrar nuevos caminos expresivos que se adaptan a lo cotidiano. La capacidad de relacionar objetos de manejo diario, elementos del entorno o el propio cuerpo con las letras, tan arraigadas en la memoria afectiva, proporciona una sensación placentera, la de saber que podemos interactuar de manera novedosa con lo que nos rodea.

Lisa Rienermann. Type the sky Nir Tober. Fire Poi Typography Bravo company. Bedsheet Typography

Enlaces recomendados:
http://www.robotype.net/galery.php
Cuento tipográfico
Software para construir imágenes con tipos
Identificador de fuentes
http://www.behance.net/petar_pavlov
http://biancachang.com/
http://nicoledextras.com/
http://viaruygrok.com/
Catálogo de fuentes Grunge
Free Fonts
http://www.google.com/fonts/

La importancia de la tipografía en los títulos de crédito (II)

Como ya dijimos, los títulos de crédito cinematográficos son pequeñas películas construídas con sonidos, música, imagen en movimiento, fotografía y elementos gráficos. Cuando su desarrollo se basa en la animación de elementos gráficos sencillos como la tipografía, el color o las formas planas, el ritmo y la composición ganan protagonismo, convirtiéndose en el eje principal en torno al cual van estructurándose los demás recursos expresivos.

La tipografía como elemento acumulativo. Mentiras piadosas. La isla del Dr. Moreau

La tipografía, al ser considerada como elemento visual, ofrece las mismas posibilidades compositivas que el punto, la línea o las formas básicas con una ventaja añadida, su capacidad comunicativa y las connotaciones que ella conlleva.

En Mentiras piadosas, las letras se organizan por acumulación, construyendo habitaciones, escaleras, bibliotecas… Los nombres de los profesionales del elenco del film se disponen a modo de libros, barandillas, butacas, percheros… Pequeños universos creados a base de palabras que existen sólo en la voz de quien los inventa y en los oídos del que escucha y los asume como verdaderos… Una hermosa metáfora visual de las mentiras que, en su manejo de las sombras como realidad, hace un guiño al mito de la caverna de Platón.

créditos finales de Mentiras piadosas
“Mentiras piadosas” de Diego Sabanés. Créditos de Juan Manuel Codó y Julián Martín.

La acumulación de elementos tipográficos en La isla del doctor Moreau hace referencia a la identidad confusa, el desequilibrio, la evolución y el cambio. Los rasgos de los tipos se prolongan dando lugar a nuevas versiones de la misma letra con atributos diferentes, alterando su equilibrio y convirtiéndola en un elemento más “salvaje” e inestable.
El ritmo al que suceden los cambios y cómo los nuevos tipos se incorporan al grupo de los ya modificados es intencionadamente irregular, frenético en ocasiones, lento en otras y siempre imprevisible e inarmónico. Una excelente muestra del poder expresivo de la tipografía creado por Kyle Cooper con unos magistrales créditos para un film de resultados mediocres.

créditos iniciales de La isla del doctor Moreau
“La isla del doctor Moreau” de John Frankenheimer. Créditos de Kyle Cooper.

Letras vivas. La pantera rosa. Monstruos, S. A. El mundo está loco, loco, loco.

Podríamos definir la “vivificación” de la tipografía como una personificación con la capacidad de moverse por medio de la animación, es decir, las letras pueden asumir cualidades gráficas para expresar conceptualmente lo que muestran formalmente y cinéticamente, a través del movimiento.

En los créditos de La pantera rosa, la tipografía se emplea como sustituto de objetos en movimiento basándose en la conexión que, lingüísticamente, mantiene con ellos o bien en función de la relación conceptual que la une al personaje que nombra. Otras veces, las letras adoptan un comportamiento subjetivo, con gestos y ademanes a través de los que interactúan con las imágenes de la animación. En ambos casos, el resultado es lúdico, con gran sentido del humor e impecable.

créditos iniciales de La pantera rosa
“La pantera rosa” de Blake Edwards. Créditos de Friz Freleng.

En Monstruos, S. A., las letras son colocadas por los “monstruos” de los créditos para formar el título del film, pero se “rebelan” con una “actitud” similar a la que veíamos en La pantera rosa.

créditos inciales de Monstruos, S. A.
“Monstruos, S. A.” de Peter Docter, David Silverman y Lee Unrick. Créditos de Susan Bradley.

¿De cuántas maneras puede estar loco el mundo? Es la pregunta que viene a la cabeza al ver estos créditos del maestro Saul Bass para El mundo está loco, loco, loco. En un derroche de imaginación, la tipografía muestra las diversas situaciones absurdas y cómicas que se van sucediendo en el film, unas veces como sustituto de imágenes en movimiento, otras representando a los protagonistas, sus vicisitudes y su lucha por llegar los primeros…

créditos iniciales de El mundo está loco, loco, loco
“El mundo está loco, loco, loco” de Stanley Kramer. Créditos de Saul Bass.

La tipografía como elemento conceptual. Habitación sin salida. Esfera.

Los elementos tipográficos pueden organizarse para mostrar visualmente un concepto o un símbolo que lo represente de manera más o menos metafórica.
Los recursos expresivos utilizados, en este caso, son variados: modificación de los rasgos de las letras, deformación de las mismas para adaptarse a formas o cuerpos geométricos, espacios internos y exteriores que se comportan como masa de los elementos tipográficos a veces y como espacio hueco otras.

La tipografía es la principal protagonista en los créditos de Habitación sin salida, una excelente muestra de la capacidad expresiva de los elementos tipográficos por sí mismos. Jugando con los cambios de jerarquía entre forma y fondo, el alargamiento de los rasgos de las letras y los efectos de zoom de apertura y de cierre combinados con giros que convierten los tipos en fondo y viceversa, se consigue transmitir la sensación de angustia, encierro y tensión que padecen los protagonistas del film. Con el toque inquietante del negro como background, cada nuevo título va enredándose en el anterior componiendo, entre todos, un laberinto que remarca el ambiente asfixiante que respira la película.

créditos iniciales de Habitación sin salida
“Habitación sin salida” de Nimród Antal. Créditos del equipo de Picture Mill.

Los créditos de Esfera oscilan en un medio acuoso, inconsistente e inseguro como el entorno en el que se mueven los protagonistas. La inquietante esfera en torno a la cual se desarrolla la acción, transforma la tipografía convirtiendo las letras en extrañas formas que se mezclan con grabados e ilustraciones antiguas de monstruos marinos y criaturas abisales. Los elementos tipográficos nos introducen en la alteración de la realidad y el desdoblamiento de personalidad que sufren los protagonistas a causa de un ente, poderoso y arcano, que habita en el espacio mítico ocupado por los monstruos en la mente humana.

créditos iniciales de Esfera
“Esfera” de Barry Levinson. Créditos de Kyle Cooper.

La tipografía interactúa con la línea, el grafismo o la ilustración. Atrápame si puedes. El circo de los extraños. Kiss Kiss Bang Bang. The number 23. Buried.

En ocasiones, la acción o el curso de los acontecimientos sobre los que se construye un film podría considerarse como una suma de peripecias que van tomando giros inesperados. El protagonista se envuelto en persecuciones, cambios profundos en su modo de vida, asesinatos, chantajes, etc.
Uno de los recursos expresivos empleados en los títulos de crédito para introducir al espectador por estos vericuetos es lograr que la tipografía interactúe con las ilustraciones, la línea o el grafismo.

En Atrápame si puedes, los rasgos de las letras se prolongan para formar elementos (asientos, escaleras, farolas) que se integran perfectamente en las ilustraciones. De modo similar, el protagonista adopta distintas identidades que le permiten camuflarse, mezclándose con el entorno y despistar a su perseguidor. El ritmo visual, marcado por los rasgos alargados de los tipos, unido a la música de John Williams, introducen al espectador en el tono y el ritmo de desarrollo del film.

Créditos iniciales de Atrápame si puedes
“Atrápame si puedes” de Steven Spielberg. Créditos de Kuntzel + Deygas.

Los créditos de El circo de los extraños constituyen una pequeña joya audiovisual. Basados en las sombras chinescas y el teatro de sombras, hacen referencia al mundo onírico, a la capacidad de mutar adoptando nuevas identidades, a la deformación de la realidad para dar paso a un mundo alternativo habitado por criaturas que “viven en el lado oscuro”, como sombras o proyecciones de algo palpable.
La tipografía conecta este mundo de sombras con la acción del film, enredándose en los grafismos de las telarañas, en las redes de letras ataúdes, en los hilos que mueven los títeres de los protagonistas, tornándose en imagen a veces y volviendo a ser letra de nuevo.
El ritmo visual es de fundamental importancia, con una cuidada composición de los elementos aderezada con efectos zoom de acercamiento y alejamiento.

créditos iniciales de El circo de los extraños
“El circo de los extraños” de Paul Weitz. Créditos de Paul Weitz y Garson Yu.

Los créditos de Kiss Kiss Bang Bang y The number 23 tienen en común el empleo de una tipografía propia de máquina de escribir en clara referencia a la componente literaria que forma parte del argumento de ambos filmes.

créditos iniciales de Kiss kiss bang bang
“Kiss Kiss Bang Bang ” de Shane Black. Créditos de Danny Yount.
créditos iniciales de The number 23
“The number 23″ de Joel Schumacher. Créditos de Imaginary Forces.

En Kiss Kiss Bang Bang, la utilización de dos tipografías distintas marca el antes y el después en el desarrollo de la acción para el protagonista. Primero, una de palo seco va interactuando con las ilustraciones de los lugares que atraviesa en su huída como delincuente y luego, una mecanografiada, mezclada con manchas de sangre, en su papel de detective cinematográfico que se ve obligado a investigar un asesinato real.

Los títulos de crédito de Buried son un ejemplo de cómo conseguir un excelente resultado con economía de recursos expresivos y monetarios.
La música magistral de Víctor Reyes introduce al espectador en el ambiente opresivo, inquietante y estresante del film. El ritmo y la composición de los elementos gráficos y tipográficos son fundamentales para expresar visualmente la acción. Como si descendieran en un ascensor, los textos van apareciendo entremezclándose con la línea que va marcando la dirección junto con las imágenes, acotadas en formas rectangulares como el ataúd que encierra al protagonista.
Los grafismos van sumergiéndose y alargándose a modo de raíces, cada vez más enterradas, que van dando al espectador las pautas de la trama.

créditos iniciales de Buried
“Buried ” de Rodrigo Cortés. Créditos de Royal Cow.

Enlaces recomendados:
http://www.dcine.org/titulos-de-credito
http://www.artofthetitle.com/
http://watchthetitles.com/
http://www.titulosdecredito.org/

La importancia de la tipografía en los títulos de crédito (I)

Desde sus orígenes, tan antiguos como el cine, los títulos de crédito vienen cumpliendo el objetivo primigenio de informar del título y autor del film al que preceden así como del elenco de personas que han intervenido en la producción del mismo.

La aparición de las vanguardias europeas a principios del siglo XX convulsionó las bases expresivas de las distintas manifestaciones artísticas y, lo que es más interesante para los créditos cinematográficos, de la tipografía. Aleksandr Ródchenko, El Lissitzky, László Moholy-Nagy, artistas representativos del constructivismo ruso, sentaron las bases de la tipografía moderna en sus carteles. Esta revolución cruzó el Atlántico cuando Moholy-Nagy emigró a Chicago y fundó la Nueva Bauhaus, escuela en la que enseñó György Kepes. Posteriormente, Kepes sería profesor del Brooklyn College donde formaría a artistas gráficos como Saul Bass.

Lázsló Moholy-Nagy
Aleksandr Ródchenko
Lázar Márkovic Lisitsky (El Lissitzky)

La “liberación” compositiva y expresiva de la tipografía cambió la función meramente informativa (lingüística) que había tenido hasta entonces en los títulos de crédito cinematográficos. Los diseñadores comenzaron a utilizarla para expresar la concepción narrativa del filme, convirtiéndola en un elemento de diseño visual más, junto con el color y la forma. Los créditos pasaron a ser los encargados de introducir el tono de la obra cinematográfica, preparando al espectador para lo que iba a ver. Con ellos, la acción empezaba a moverse.

Consideraremos, por tanto, los títulos de crédito como pequeñas piezas audiovisuales que transmiten un mensaje:

  • Informativo, dando cuenta del título, el autor y el resto de profesionales que han participado en la realización de la obra cinematográfica.
  • Estético-Poético, en su creación se utilizan distintos recursos expresivos y/o comunicativos: la tipografía, el color, la forma, la imagen en movimiento, la fotografía, la música… que confluyen para dar lugar a una pieza artística capaz de comunicar al espectador el concepto y tono narrativo del film.
  • Empático, con la cualidad de apelar a los sentimientos y emociones, mostrando al espectador el universo anímico de la película con el fin de que se involucre en la trama, predisponiéndole a una reacción emocional en la percepción de la cinta.

La tipografía como recurso expresivo en los créditos cinematográficos

La tipografía constituye, junto con la música (o el sonido), uno de los recursos expresivos más agradecidos, mejor dotados para establecer una comunicación audiovisual fluida. No es de extrañar si tenemos en cuenta que el sonido, las canciones, la voz son los primeros estímulos a los que estamos expuestos desde el comienzo de nuestra existencia y que van inseparablemente unidos a una componente afectiva importante. Algo similar y muy distinto a la vez ocurre con las letras. Una vez superada la fase de iniciación a la lectura, cuando hemos asumido la capacidad de las letras para formar palabras y textos, estamos listos para fijamos en los símbolos como tal, gracias en parte a los medios de comunicación y la publicidad. Nadie permanece al margen de la fuerza icónica de una capitular o de cualquier elemento tipográfico descontextualizado fuera del marco informativo del texto.

Los diseñadores de créditos cinematográficos no desconocen esta facultad de la tipografía. Quizás por ello sea uno de los recursos expresivos que ha protagonizado títulos de crédito más interesantes a nivel visual y comunicacional. Algunos de ellos impresionantes, bajo mi punto de vista.

Minimalistas. Alien, el octavo pasajero. Gattaca. Fargo

El vacío en la imagen cinematográfica genera per se una sensación de tensión, de desasosiego, de amenaza desconocida. Que “no haya nada donde debería haber algo” resulta, cuando menos, inquietante.

En “Alien, el octavo pasajero”, un fondo oscuro y un haz de luz apenas perceptible y oscilante dan paso a unas amenazadoras formas geométricas blancas que van apareciendo suspendidas en mitad de la nada, con un murmullo no identificado de sonido de fondo. Cuando reconocemos los rectángulos como partes de letras incompletas que se van mostrando hasta formar la palabra Alien, ya es “demasiado tarde” para escapar de la amenaza.

secuencia inicio alien el octavo pasajero
“Alien, el octavo pasajero” de Ridley Scott. Créditos de Richard Greenberg.

En Gattaca el vacío es azul. Refleja la frialdad de una sociedad desnaturalizada en la que los seres humanos no pueden tener “taras” por lo que son creados genéticamente. De la tipografía desenfocada surgen nítidas las letras A C T G, correspondientes a las iniciales de las bases nitrogenadas (Adenina, Citosina, Timina y Guanina) que constituyen las cadenas de ADN. A continuación se perfilan las demás letras para formar los nombres de los créditos. Una metáfora tipográfica que refleja el eje central de la historia. La música de Michael Nyman completa magistralmente el ambiente que destila el film.

créditos iniciales de gattaca
“Gattaca” de Andrew Niccol. Créditos de Michael Riley.

La ventisca, que difumina el desdibujado fondo nevado de Fargo, refleja la situación confusa y ausente del protagonista. La tensa atmósfera que se respira hace intuir un desenlace trágico. La tipografía de palo seco con un acusado interletraje acentúa la incomunicación y el aislamiento y la magnífica banda sonora de Carter Burwell transmite la tristeza de una tragedia medieval, remarcando la fatalidad de la historia.

créditos iniciales de fargo
“Fargo” de Joel y Ethan Cohen. Créditos de Mimi Everett y Randy Balsmeyer.

Tipografía aleatoria. Seven. Juno. Leonera

Cuando escribimos a mano es muy difícil que dibujemos cada letra siempre del mismo modo. Aunque existan similitudes, habrá pequeñas variaciones de tamaño, dirección, legibilidad… en función de la velocidad de escritura, el estado de ánimo del escribiente, las letras a las que vaya engarzada. Este efecto puede lograrse con tipografías que han sido diseñadas y programadas aleatoriamente para que cada letra sea única en su representación, es decir, aunque sea la misma, incorporará las diferencias imprevisibles  propias de la escritura manual.

El empleo de estas tipografías provoca en quien las lee un efecto emocional similar a la lectura de un texto escrito manualmente. Proporciona información sobre quien lo ha anotado, sus hábitos e incluso su carácter.

En Seven, la tipografía irregular, inquietante, inestable, temblorosa, desdibujada, retrata perfectamente al protagonista asesino psicópata. El efecto espeluznante que transmite se completa con la música de Howard Shore y las imágenes en plano detalle de los rituales del protagonista hace partícipe al espectador de un desprecio absoluto por el ser humano y sus hábitos inconfesables.

créditos iniciales de Seven
“Seven” de David Fincher. Créditos de Kyle Cooper.

La tipografía de Juno parece dibujada a mano y coloreada con rotulador. Recuerda a los rótulos que, con esmero, se suelen utilizar para decorar carpetas o poner el título en la portada de los trabajos para el instituto. Las letras cambiantes y en movimiento se complementan magistralmente con las ilustraciones recreando el tono fresco, ingenuo y juvenil del film.

créditos iniciales de Juno
“Juno” de Jason Reitman. Créditos de Gareth Smith y Jenny Lee.

Los créditos de Leonera son una de esas rarezas que sorprenden por su frescura, simplicidad y sinceridad. Las letras dibujadas a tiza sobre fondo negro trasladan al espectador de modo inmediato a la infancia. La banda sonora es una retahíla que recuerda a las canciones de comba infantiles y que sugiere, en su vuelta a empezar, el círculo vicioso que rige la vida de los protagonistas.

créditos iniciales de Leonera
“Leonera” de Pablo Trapero. Créditos de Agustín Graham y German Paino.

Tipografía insertada en el entorno. La habitación del pánico. Moon. Hostage.

Cuando las letras forman parte del entorno, adaptándose a la perspectiva de sus edificios, impresas en los muros a modo de rótulo, hacen referencia al espacio (arquitectónico, urbano, planetario) y su importancia en relación con las personas que lo habitan.

En este caso, la tipografía, lejos que quedar relegada a un segundo plano, adquiere la grandiosidad de un objeto arquitectónico y el protagonismo icónico de un rótulo de neón.

En los créditos de La habitación del pánico, las letras son tratadas como objetos poderosos. Están dotadas de la fuerza arquitectónica de los edificios a los que están “sujetas” y de la grandeza que poseen los objetos que, aunque descontextualizados, se insertan en un nuevo entorno, enriqueciéndolo.

créditos iniciales de La habitación del pánico
“La habitación del pánico” de David Fincher. Créditos de Kyle Cooper.

En Hostage las letras son tratadas como rótulos estampados en paredes, armas, tendidos eléctricos. Las imágenes casi escultóricas en blanco y negro sobre fondo rojo denotan un entorno oscuro y violento al que el peso de la tipografía añade dramatismo.

créditos iniciales de Hostage
“Hostage” de Florent-Emilio Siri. Créditos de Laurent Brett.

El impacto visual que produce ver una explotación minera en la superficie lunar se incrementa con la presencia de la tipografía de los créditos insertada en los distintos ámbitos de la base espacial. Las letras en Moon son intrigantes, parecen mudas observadoras de los movimientos ajenos. Los títulos, pese a estar incrustados siguiendo la perspectiva de cada escena, proyectan una sombra arrojada sobre las superficies, como si hubiera una realidad antes de ellas (más cercana al espectador como observador) y otra diferente allá donde proyectan su sombra y sucede la acción del film. Esta atmósfera, a la vez creible y alucinante, se torna más fascinante con la hipnótica música de Clint Mansell.

créditos iniciales de Moon
“Moon” de Duncan Jones. Créditos de Simon Kilroe.

Enlaces recomendados:
http://www.dcine.org/titulos-de-credito
http://www.artofthetitle.com/
http://www.icono14.net/revista/num6/

La expresividad en tipografía (II)

Las letras se manifiestan mediante aspectos formales que las definen. Las cualidades de las líneas de su dibujo, los espacios internos y externos que interactúan con su diseño o la sonoridad del tipo con la que comunican su mensaje, regulan el nivel de energía que trasmiten y el ritmo del desarrollo que las modela.

Además de estar dotadas de expresividad gráfica, se unen entre sí para formar palabras.  Es decir, son unidades mínimas que, juntas, asumen la responsabilidad de crear conjuntos trasmisores de información conceptual.

Si a las posibilidades formales unimos los recursos conceptuales, obtenemos múltiples opciones de expresión gráfica.

Personificación tipográfica

Las letras de una palabra pueden modificarse o sustituirse por símbolos tipográficos o por otras letras que describan visualmente el concepto que encierra dicha palabra.

Equitono

O sonido visual. Las letras, las palabras, las frases y los símbolos tipográficos pueden componerse en el espacio de la página para que produzcan un sonido visual que interprete la personalidad del sujeto. El equitono establece una relación entre la tipografía y el sonido que “determina el género, el énfasis, la intensidad, el movimiento, la rapidez y la personalidad”, según Martin Solomon.

equitono_romper equitono_globo equitono_jazz

La personificación y el equitono son recursos tipográficos sumamente útiles en el proceso de creación de imagotipos (logotipos). Conceptualmente, aúnan características susceptibles de definir la personalidad de una empresa o entidad (equitono) y asimismo pueden describir visualmente su filosofía a través de la personificación de su denominación comercial.

Retrato tipográfico

Consiste en crear retratos utilizando letras, palabras o frases. Para ello, se modifican el tamaño, el espaciado, la orientación, el peso del tipo y las fuentes empleadas, adaptándolas a las formas y los volúmenes del rostro como si de la piel se tratara. Aunque los resultados son visualmente espectaculares, su expresividad es meramente formal.

Personalmente, prefiero esta otra versión de ¿retratos tipográficos? Aunque son más elementales, están dotados de la capacidad de contar historias y envueltos en una poética realmente sorprendente. ¡Menos es más!

“Letritos”. Letras imantadas sobre la nevera. Daniel, 9 años.

Texto como textura

El texto puede utilizarse para texturizar superficies, objetos y elementos gráficos. Existen dos posibilidades:

- El empleo de las letras como unidades constitutivas de la retícula que define la textura (como si de un tejido tipográfico se tratara).

- La utilización de texto, palabras o letras sueltas para constituir formas definidas.

“Staircase”. Dibujo a tinta. 102×72 cm. Thomas Broomé

Letras vivas

Si la personificación dota a las letras de cualidades gráficas para definir conceptualmente lo que muestran formalmente, la vivificación les confiere, además,  la capacidad de moverse por medio de la animación. Existen varios formatos que utilizan este recurso: cabeceras de programas televisivos, vídeos corporativos, títulos de crédito cinematográficos …

El graffitti

El término graffitti proviene de la palabra griega graphein que significa escribir. Es un medio de expresión gráfica que utiliza como soporte una gran variedad de superficies urbanas (muros, mobiliario urbano, trenes, etc.). Aunque los graffiteros incluyan imágenes en sus obras, el origen del graffitti está en las letras, firmas dibujadas en una pared.

Los primeros “tags” o firmas fueron elementos gráficos sumamente sencillos, por la ausencia de referencias previas y por la limitación de los materiales empleados. La evolución hasta los graffittis actuales pone de manifiesto una tendencia hacia la complejidad y el virtuosismo. Diseños impactantes, capaces de atrapar la atención durante un instante desde la ventanilla de un tren en marcha.

Desde el punto de vista tipográfico, se trata de la evolución de las letras como unidades constitutivas de palabras a elementos gráficos, simbólicos y conceptuales, dotados de una expresividad cercana, en ocasiones, al expresionismo abstracto.

graffitti

La expresividad en tipografía (I)

Es notable la curiosidad que despiertan las letras en la etapa infantil, sobre todo en el período anterior a la iniciación a la lectura. Esas formas tan definidas, tan distintas emanan belleza y simbolismo y nos permiten, ya entonces, intuir su calidad de objeto valioso y reverenciado. Después, cuando aprendemos a leer, olvidamos su carácter simbólico, dejan de ser un tesoro misterioso y nos adentran en el campo del conocimiento, reforzando nuestra autoestima a medida que avanzamos en la lectura.

A partir de esa iniciación, gran cantidad de letras incluídas en logotipos de distintos productos y empresas pasan a formar parte de los imborrables recuerdos de nuestra infancia. ¿Quién no se acuerda de las letras festivas de aquel refresco que aparecían entre dos mitades de una naranja? ¿o de aquellas que dibujaban ColaCao sobre un bote amarillo cada desayuno? Recuerdo unas de gran tamaño ubicadas en zonas no edificadas para ser vistas desde el aire, anunciando una bebida (ligeramente amarga se leía en la etiqueta) basada en el jugo de alcachofa. También aparecen nítidas en mi memoria aquellas inquietantes letras en bloque del antiguo logotipo de rtve que evolucionaron a otras de líneas más fluídas en las que la e parecía sonreir.

¿Por qué el diseño de estas tipografías ha perdurado en el recuerdo? Es sencillo, guardan una relación afectiva con las vivencias infantiles de una generación. Lo que quizás no resulte tan evidente es que, además, expresaban lo que debían decir con el tono de voz adecuado al producto que representaban y al consumidor al que iba dirigido. Es decir, la forma, tamaño, grosor, ritmo, textura y espacio les aporta una “personalidad” que las define, las identifica y las convierte en aptas para tal o cual función.

Niveles de energía

Las letras conquistan su territorio en función de la relación entre espacio y forma (o masa) y de la línea como elemento que define espacios. Las letras se asientan en el espacio para desarrollar su grosor y su perfil. El peso (o grosor) de la letra viene dado por el espacio que es capaz de absorber o de mover. En las tipografías de mayor gordura, la masa puede llegar a superar visualmente la percepción del espacio, convirtiéndose éste en forma y apreciándose la masa como una superficie negativa o como espacio. Es decir, las letras Bold y Demi poseen un nivel de energía mayor en cuanto que pueden llegar a neutralizar los huecos creados entre sus volúmenes. A medida que adelgazan para convertirse en Regular o Light toman importancia los espacios exteriores e internos que las rodean, ganando fuerza frente a las formas que pierden rotundidad, se vuelven más fluidas. Musicalmente hablando, pasarían de la gravedad del contrabajo a la agudeza del violín.

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Relación cambiante entre espacio y masa en función del grosor de la tipografía.

Otro factor relacionado con el espacio y la masa que influye en el nivel de energía de los tipos es el valor tonal. En tipografía no existe el gris en el sentido literal del término, pero se pueden lograr distintos efectos tonales modificando el espaciado entre caracteres, palabras y líneas, así como el estilo de los tipos. El blanco del papel actúa como pigmento aclarador, de modo que si el espaciado se reduce, la composición tipográfica se verá más oscura. Si, por el contrario, crece, adquirirán importancia las formas huecas definidas entre las masas de los tipos.

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composición_tipográfica_Century composición_tipográfica_Book composición_tipográfica_Helvética

La línea, por su parte, dibuja formas y acota espacios. Expresa movimiento, continuidad, dirección y dinamismo. Puede definir espacios abiertos o cerrados. En un espacio cerrado se genera una energía de oposición hacia la línea que lo delimita en forma de fuerzas centrífugas (hacia afuera). A su vez, el espacio exterior que la envuelve se opone con fuerzas centrípetas (hacia dentro) de menor intensidad. Por el contrario, cuando la línea no encierra un área interna, todas las fuerzas que confluyen hacia ella tienden a anularse mutuamente, equilibrándola.

Las letras se ven afectadas, asimismo, por las fuerzas que influyen en las líneas de su diseño. Martin Solomon en su libro “El arte de la tipografía” define las fuerzas o tensiones asociadas a cada letra:

Líneas_de_energía_en_los distintos tiposPuede resultar algo abstracto “entender” la energía generada por las fuerzas direccionales de las líneas de las letras. Para ello, en lugar de ver los tipos como unidades constitutivas de palabras, como signos lingüisticos, imaginemos que son elementos gráficos en movimiento dotados de un ritmo de desarrollo propio, modelados por las fuerzas direccionales de las líneas que los dibujan.

Bibliografía: Solomon, Martin. “El arte de la tipografía”. 1988. Tellus, S. A.